Los mercados financieros internacionales experimentaron una jornada de fuerte volatilidad este lunes, caracterizada por un marcado repunte en el valor de los metales preciosos y un descenso generalizado en las principales plazas bursátiles de Europa. Ante un panorama de incertidumbre en los mercados globales, los inversores optaron por movilizar sus capitales hacia activos considerados de refugio, impulsando las cotizaciones a niveles sin precedentes.
El oro se posicionó como el protagonista de la sesión, registrando un incremento del 1,6% durante la mañana y cotizándose a 4.666 dólares la onza, luego de haber tocado un máximo histórico de 4.689 dólares. Por su parte, la plata también mostró un comportamiento alcista, escalando hasta un récord de 94,08 dólares la onza antes de ajustar su precio a 93,15 dólares, lo que supone un aumento superior al 3%. Asimismo, los futuros del oro estadounidense para febrero reportaron ganancias del 1,7%.
Desempeño negativo en los índices europeos
La apertura de los mercados en el viejo continente reflejó una tendencia a la baja. El índice francés CAC 40 retrocedió un 1,6%, mientras que el DAX de Alemania disminuyó un 1,4% y el Ibex 35 de España reportó una caída cercana al 1%. En Londres, el FTSE 100 también cerró con números rojos, aunque con un descenso más moderado del 0,3%.
Uno de los rubros más afectados fue el sector automotriz. Grandes compañías de la industria como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz sufrieron pérdidas que oscilaron entre el 2,5% y el 4%, mientras que Stellantis registró una baja del 2%. Este comportamiento negativo se extendió a otros sectores, afectando el desempeño general de las bolsas regionales.
Movimientos en tecnología y divisas
A pesar de que los mercados estadounidenses permanecieron cerrados este lunes por la conmemoración del Día de Martin Luther King Jr., la tendencia bajista impactó a las acciones tecnológicas de Estados Unidos que cotizan en Europa. Títulos de empresas como Alphabet, matriz de Google, cayeron un 2,4% en la bolsa de Frankfurt, mientras que Nvidia y Microsoft mostraron descensos del 2,2%.
En el mercado cambiario, la divisa estadounidense mostró debilidad frente a monedas tradicionalmente fuertes. El dólar cayó un 4% respecto al franco suizo y un 0,2% frente al yen japonés, consolidando la tendencia de los inversores de buscar seguridad en activos y divisas estables ante la volatilidad actual.