Xiaomi no se conforma y sigue pisando fuerte en el mercado de celulares de alta gama. El asombroso Mi 11 Ultra ya no está solo en esta intensa carrera de la firma asiática por dominar el segmento premium. La compañía decidió quitarle el famoso apellido “Mi” a sus nuevos equipos, marcando el inicio de una nueva etapa de la cual evolucionarán sus mejores teléfonos. Hoy tenemos sobre la mesa dos claros ejemplos de esta ambiciosa estrategia: el Xiaomi 11T Pro, un modelo que brilla por su pantalla y una velocidad de carga que asusta, y el Redmi K90 Max, una verdadera bestia que busca eliminar el sobrecalentamiento en los videojuegos.
Resulta evidente que no estamos hablando de simples adiciones al catálogo. Ambos dispositivos tienen razones de peso para acaparar la atención, y tras analizar sus características, el panorama tecnológico se pone sumamente interesante.
Diseño con sello propio y potencia bruta
A veces, la línea que separa a un celular de gama alta del modelo insignia de cada marca se define casi por completo en el diseño. Esto se nota bastante en la amplia familia 11 de Xiaomi. A diferencia del Mi 11 Ultra, que centraba toda su estética en ese enorme módulo de cámaras, el nuevo Xiaomi 11T Pro se acerca mucho más al aspecto de sus hermanos menores de la línea Redmi.
Tener un aire familiar no es ninguna mala noticia, simplemente le aporta una personalidad diferente. El 11T Pro llega con un cuerpo de buen tamaño y esa típica curvatura en la parte trasera fabricada en cristal, acompañada por un marco de aluminio del mismo tono. Esa cubierta trasera tiene un acabado brillante que, inevitablemente, atrapa las huellas de los dedos con facilidad, aunque se limpia igual de rápido. La versión en color gris resulta un verdadero espectáculo visual gracias a su efecto de metal cepillado.
Para tener una idea clara de lo que ofrece este equipo, repasemos sus especificaciones principales:
| Componente | Especificaciones del Xiaomi 11T Pro |
| Pantalla | 6,67” AMOLED, 120 Hz, FullHD+ (2400 x 1080 px), formato 20:9, HDR10+, respuesta táctil de 480 Hz |
| Procesador | Qualcomm Snapdragon 888 con gráficos Adreno 666 |
| Memoria RAM | 8 GB |
| Almacenamiento | Opciones de 128 GB y 256 GB |
| Cámaras traseras | Principal de 108 MP (f/1.75), Ultra gran angular de 8 MP (120º) y Telemacro de 5 MP |
| Cámara frontal | 20 MP (f/2.5) |
| Batería | 5000 mAh con impresionante carga rápida de 120 W |
| Sistema y Conectividad | Android 11 (MIUI 12.5), 5G, WiFi 6, Bluetooth 5.2, NFC, GPS, puerto infrarrojo y USB-C |
| Dimensiones y Extras | 164,1 x 76,9 x 8,8 mm (204 gramos), altavoces estéreo Harman Kardon (Dolby Atmos) y lector de huellas lateral |
El experimento de ingeniería: refrigeración activa al rescate
Mientras el 11T Pro cubre las necesidades de los usuarios más exigentes del día a día, la marca decidió lanzar un dispositivo con un enfoque radicalmente distinto. El Redmi K90 Max es un celular que destaca no solo por los componentes internos que trae, sino por la idea misma de su creación. Se trata del primer teléfono de la marca en incorporar un sistema de enfriamiento activo completo que utiliza un ventilador mecánico, una rareza absoluta en el mercado de celulares.
El sistema funciona con un ventilador compacto de 18,1 milímetros de diámetro, el cual trabaja en conjunto con un bloque radiador y canales de disipación de calor. Según la firma china, esta solución viene a eliminar de una vez por todas la principal barrera de los teléfonos modernos: las fuertes caídas de rendimiento cuando se juega por mucho tiempo debido al calentamiento del equipo.
Los números que promete la compañía son bastante ambiciosos. Aseguran que la temperatura del chip se reduce aproximadamente 10°C en poco más de minuto y medio de funcionamiento, manteniendo un nivel de ruido que no supera los 32 dB. Le hicieron pruebas de resistencia larguísimas, equivalentes a unas 50,000 horas de uso. Y para darle tranquilidad a los usuarios en China que lo compren antes del 5 de mayo, el módulo de enfriamiento viene con una increíble garantía extendida de seis años y servicio gratuito que incluye limpieza de polvo.
Rendimiento a nivel de computadora portátil
El cerebro que le da vida al Redmi K90 Max es el procesador MediaTek Dimensity 9500. Viene respaldado por un acelerador gráfico D2 totalmente independiente, encargado de sacarle el jugo a los juegos y optimizar los gráficos usando inteligencia artificial.
La pantalla no se queda atrás, ofreciendo un panel AMOLED con una tasa de refresco que alcanza los 165 Hz, gama de colores DCI-P3 y un brillo máximo bárbaro de 3500 nits. Dependiendo de la versión que se elija, el celular cuenta con 12 GB o 16 GB de memoria RAM LPDDR5X Ultra y un disco de almacenamiento UFS 4.1. Todo este conjunto garantiza que el sistema reaccione volando, incluso cuando se le exige al máximo.
Toda la optimización de este equipo está pensada para el gaming extremo. Trae un giroscopio súper sensible de 400 Hz que mejora un montón la precisión al apuntar en juegos de acción. Además, la respuesta táctil de la pantalla está ajustada para estas situaciones y los tres micrófonos que trae están ubicados estratégicamente para que la voz se escuche clara durante los chats de voz al sostener el celular en posición horizontal. Finalmente, la conexión a internet se mantiene estable gracias a un par de chips propios llamados Surge T1+, encargados de mejorar la calidad de la señal y evitar que la red se quede pegada en los peores momentos.